Salir del closet como persona LGBTQ, salir del closet como ateo.

Sea que uno pertenezca a la comunidad LGBTQ, à la atea o a ambas, ser visible en tanto que comunidad es esencial para fomentar nuestro poder político y para defender nuestros derechos, para humanizarnos a los ojos del público, confrontar los estigmas y proveer a la juventud de modelos a seguir.