El cambio es posible: Antigua líder ex gay Yvette Schneider Celebra la dignidad y la igualdad de todas las personas

Por Jeremy Hooper, publicado en GLAAD el 28 julio 2014
Traducción Alejandro Labonne

Yvette Cantú Schneider tiene uno de los más robustos pedigrís de cualquiera que haya trabajado en el llamado movimiento ex gay. Desde los noventa hasta la segunda década del siglo 21, Yvette se las arregló para encontrar trabajo para y con casi todo importante grupo anti LGBT que jamás haya existido. Desde su prestigioso inicio dentro del Family Research Council (Consejo de Investigación Familiar) hasta trabajar para la campaña californiana por la Proposición 8 (1), con varias altos al interior de múltiples grupos y campañas a todo lo largo de su carrera. Yvette se convirtió en uno de los rostros más visibles y una de las mujeres más conocidas dentro de un movimiento reconocido más que nada por sus portavoces masculinos.

Yvette cantú Schneider

Hasta este día, Yvette permanece como una de las personas clave que individuos anti gay gusta citar para probar que el “cambio” es posible. En diciembre 19 2013, un comunicado de prensa relativo al alboroto provocado por el programa de televisión Duck Dinasty (2), el notorio militante anti-gay Peter Labarbera, quien fuera un colega de Yvette durante el tiempo en que ambos trabajaron para Family Research Council, citó Schneider como un ejemplo de alguien que había vencido la homosexualidad a través de la fe en Jesucristo. Sitios web ex gay continúan a incluirla entre sus rangos impulsando su historia como fuente de inspiración. La American Family Association (Asociación Americana de la Familia) continúa vendiendo un video, It’s not Gay, en el que Yvette aparece hablando y continúan revindicando a Yvette como un ejemplo y como una abeja trabajadora dentro de sus rangos.

Todo ha cambiado ahora, Yvette ha se ha acercado a GLAAD (La Alianza Gay y Lésbica contra la difamación), en exclusiva, para compartir su historia – una que chocará a sus antiguos colegas y aliados.

En pocas palabras: Yvette no desea identificarse más con el movimiento ex gay o anti LGBT ; se arrepiente del dolor que causó como parte de ese mundo ; pone enormemente en duda la idea de ser ex gay y ahora apoya a la gente LGBT, sus verdades y sus familias. Yvette me demostró su sinceridad cuando me dijo ” a diferencia de cuando estaba trabajando para la derecha cristiana, por deber y por obligación, esta vez lo hago porque quiero y porque siento que es la correcta cosa a hacer.” Ella espera que al hablar alto y claro pueda comenzar a deshacer el daño que ella hubiera podido ayudar a impartir.

Se trata de dos artículos. En esta primera parte pedimos a Yvette compartir sus ideas, en sus mismas palabras. En la segunda parte, tendremos un extenso intercambio con Yvette para profundizar el meollo del movimiento que ella conoce extensamente, las preguntas que surgieron en su fuero interior y cuándo su punto de vista relacionado con la idea de que sea posible para alguien cambiar realmente (incluyendo ella misma) dio un giro y, finalmente, que es lo que le diría a cualquiera que haya podido herir.

Sin más preámbulos, aquí está la primera parte:

Encontrando mi verdadero Ser

Por Yvette Cantu Scheneider

Llevaba mi maleta a través del corredor sin ventanas del aeropuerto. Mi corazón latía aceleradamente mientras que torrentes de adrenalina recorrían todo mi cuerpo. Me sentía débil y con nauseas, como si pudiera vomitar en cualquier momento. Me detuve a mitad del corredor y busque en mi bolsa, con manos temblantes, una píldora de Xanax que mi doctor me había prescrito un año antes cuando sentí por la primera vez un paralizante ataque de ansiedad. Rápidamente avalé la píldora y me registré por mi vuelo.
Esa tarde era el evento “Fine Line ” en apoyo a la proposición 8 en la Iglesia de la Roca en San Diego. El evento seria difundido a iglesias a través de toda california en un intento para influir en los fieles feligreses para que voten por una enmienda constitucional que defina el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Era una de los panelistas, la representante y la portavoz ex gay, escogida para confirmar la creencia evangélica de que si bien uno no escoge ser gay, uno puede con certeza escoger no continuar siéndolo.
…un pensamiento errante rondaba en mi mente:
si nosotros como sociedad
no condenáramos la homosexualidad,
la gente gay no tendría que sentirse presionada
a comprometerse en un matrimonio heterosexual,
yendo en contra de sus reales deseos por lo que
las familias no tendrían que ser desgarradas
cuando el miembro gay de la pareja

no puede continuar mintiendo

Cada detalle del evento había sido planeado y ensayado. Los textos, las llamadas de teléfono y los correos de los espectadores y las preguntas de los asistentes fueron en realidad escritos y grabados por adelantado por aquellos que formábamos el panel. Pero por alguna razón, al acercarse el inicio del evento, no podía deshacerme de mis nervios. Mi corazón no se encontraba este evento, en mi fuero interior sabía que no era parte de esto, pero jugué mi papel y pronuncié mis líneas.

Cuando el evento terminó, Parada en el lobby esperando por mi viaje de regreso al hotel. Una línea de gente se formó para hacerme preguntas. Una joven en el inicio de la veintena se me acercó y me dijo: “¿Me puedes ayudar?” Vacilando se detuvo y no podía continuar. “Está bien ” le dije. “No sé cómo decir esto. «Mirando hacia otro lado y después bajando la mirada a la Biblia que tenía apretadamente entre sus manos me dijo: “mi papá va irse de la casa. Dice que es Gay.” Sus ojos llenos de lágrimas. “¿No sé qué hacer?”
Esta joven mujer adoraba a su padre y quería que las cosas en su hogar continuaran como siempre habían sido. Temía que la llegada del matrimonio gay arruinaría cualquier oportunidad de que su padre se quedara con ellos. Le dije que ella no tenía el poder de cambiar a nadie, que nadie lo tiene, que lo mejor que podía hacer era amar y pasar el tiempo con su padre, quien continuaba siendo el mismo hombre que ella conocía y amaba. Mientras lloraba a causa de la ruptura entre sus padres y de su familia, un pensamiento errante rondaba en mi mente: si nosotros como sociedad no condenáramos la homosexualidad, la gente gay no tendría que sentirse presionada a comprometerse en un matrimonio heterosexual, yendo en contra de sus reales deseos por lo que las familias no tendrían que ser desgarradas cuando el miembro gay de la pareja no puede continuar mintiendo. Había visto varios gais cristianos casarse con alguien del sexo opuesto para dejarlos cuando ya no podían fingir más. No era justo para la esposa, los hijos y ellos mismos. Mis dudas sobre la eficacia del cambio y de la postura evangélica cristiana contra los derechos gay, cualesquiera que sean me molestaba.
Me había acercado a la Iglesia y me había vuelta cristiana buscando un sentido de comunidad, de ser parte de una familia que me amara y me aceptara incondicionalmente, de la manera en que Jesús lo hizo.
Se me había dicho, al igual que a todos los demás, que sería usada por Dios para cumplir sus propósitos que mi vida tenía un propósito y un significado, si jugaba según la reglas. Cuando tuve sentimientos por una amiga de la iglesia, un superior me llevó a parte y me dijo que mi compañera de cuarto se había dado cuenta de mi atracción, y que sería mejor, según la Biblia, que me atara una piedra al cuello y que me ahogara en el mar (Mateo 18:6); Aprendí rápidamente a plegarme a las reglas.
Cinco meses después de que la proposición 8 pasó en California, mi hija de 5 años fue diagnosticada con leucemia. Durante el mes que pasó en el hospital para niños de Oakland, sufrí de una tremenda ansiedad, puntuada de ataques de pánico. Cuando mi hija salió del hospital busqué la ayuda de la doctora Diana Wright, una respetada psicóloga. Ella me dijo: ” la ansiedad es el resultado de una amenaza que temes va alcanzarte. Es una respuesta natural contra un predador — en este caso, el cáncer de tu hija– lo que puede provocar que luches, huyas o te paralices. Pero eso no es la única causa de ansiedad; también surge cuando se está viviendo de manera incongruente con tu verdadero Ser, cuando se está viviendo según las expectaciones que otra persona tiene de uno y no según lo que uno realmente es. Tengo el sentimiento que no es la primera vez que has vivido un ataque de ansiedad, es probable que la hayas sentido toda tu vida.”
La doctora Wright me enseñó a controlar mis respuestas naturales a través de la meditación consciente, una forma de meditación usada por las tropas de soldados que han sufrido de PTSD (Trastorno por estrés postraumático). Conforme meditaba más, imágenes de diosas y otras figuras femeninas aparecieron. Fue claro que había olvidado lo femenino, y lo divino femenino, al abrazar el dogma patriarcal que considera a las mujeres como inferiores al hombre. Pasé los siguientes años excavando en lo profundo de mi alma para descubrir mi verdadero yo – el yo auténtico que celebra la dignidad y la igualdad de todas las personas. El yo, que sabe que todos merecemos ser lo que somos y no lo que los demás quieren y esperan que seamos. Fue sólo cuando abracé este verdadero ser que recuperé mi vida. Esto significo derrumbar derramar muchas de las creencias que había abrazado durante décadas, creencias acerca de lo que significa ser gay, y de lo que significa tratar a la gente con dignidad y respeto.
Este cambio me costó amigos y el respecto de algunas personas. Pero está bien. No espero que todo el mundo comprenda mi jornada. Una cosa es segura: Nuca jamás negaré mi auténtico ser para ganar la aprobación y la aceptación de otros. No vale la pena.

__________________________________________________________________________________

(1) La Proposición 8 fue un referéndum en las elecciones estatales de California que eliminó el derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio.

(2) El 18 de diciembre de 2013, el canal de televisión AE anunciaba la suspensión de Phil Robertson, el patriarca de la serie indefinidamente por los comentarios que hizo durante una entrevista con Drew Magary de la revista GQ. Magary le preguntó: “¿Qué es, en tu mente, es pecado?” Robertson respondió: “Comienca con el comportamiento homosexual y simplemente se transforma a partir de ahí en bestialidad, dormir un poco con esta mujer y esa mujer y esa mujer y esos hombres.”

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s